Nuestra Fe

Imaginamos una Iglesia (Los Llamados) de verdaderos discípulos, no creyentes de tiempo parcial...

Gente amada por Dios, que lo aman con un Padre, lo siguen come un Maestro, y le dan honor come un Rey.

Gente que se dan el uno por el otro, y la causa de los perdidos y los olvidados, Iglesia ( Gente de Dios) con pasión,

asombrado de la gracia de Jesus y que no podemos evitar de vivir una vida de aventura y generosidad.

Nos vemos a Dios guiándonos a gastarnos por aquellos que nunca podrían pagarnos:

Niños, jóvenes, misioneros, extranjeros, y los pobres.

Un Iglesia donde las personas se sientan que puede pertenecer antes de creer, y creen antes de comportarse.

Iglesias que modelan la diversidad del reino de Dios.

 

Congregaciones que aman a Dios con más que domingos y se preocupan por las personas con más que palabras.

Vemos iglesias característicamente llenas del Espíritu que se mueven en un poder innegable pero que siguen siendo

no religiosas y creativas. Vemos iglesias donde las personas se vuelven completas, en espíritu, alma y cuerpo. ...

Comunidades donde el potencial de todos los miembros se realiza,

a medida que las personas reconocen que son llamados,

ya sea que trabajen en un edificio de la iglesia o en el mercado.

Vemos equipos que están liderados por personas que son más grandes por dentro que por fuera. ...

un movimiento de discípulos que reorientan sus vidas en torno al llamado de Jesús a hacer más discípulos.

Vemos una red multiplicadora de iglesias de hogar que aman sin vergüenza y

ferozmente a su prójimo tanto a nivel local como global.

Vemos a la gente común movilizada para ir y cambiar el mundo.

Vemos casas de oración. Vemos una iglesia tan sobrenatural como su Maestro,

porque Él no prometió nada menos.